¿Te has encontrado alguna vez necesitando unas vacaciones para recuperarte de tus vacaciones? ¿Esperaste todo el año para esos bien ganados siete días en el sol, solamente para encontrarte con que estás tan tenso por el trabajo y la vida cotidiana, que el estrés viaja contigo; o lo que es todavía más común, la planeación, el viaje, las sorpresas en el lugar e incluso los acompañantes, te producen una nueva oleada de dolores de cabeza? Le pedimos a una entrenadora de vida y trabajo algunos consejos sobre cómo adquirir el estado mental para disfrutar mejor de ese precioso tiempo de vacaciones

Los psicólogos dirían que la manera en que respondas a las situaciones impredecibles de unas vacaciones dependerá de tus experiencias en tu infancia. Incluso los viajeros más experimentados pueden, en el fondo, sentirse ansiosos de estar lejos de casa, mientras que otros siempre están emocionados. De cualquier forma, hay cosas que todos podemos tener en la mente para mejorar la experiencia y suavizar esos potenciales problemas. Después de todo, se supone que son vacaciones.

Preparación

Siempre uso la página de consejos sobre viajes del gobierno para verificar lo que está pasando en algún lugar, antes de tomar decisiones sobre viajes. Esto cubre inestabilidad política, accidentes y problemas de salud en cada país, y se actualiza todos los días. Me he dado cuenta que también ayuda leer sobre la cultura y la gente del lugar. Mientras más sepas, más podrás enfrentar el cambio. También busco las páginas de viajes de cada periódico nacional para leer los artículos más recientes.

Enfócate en disfrutar

Enfcate en disfrutar

Suena simple, pero es importante descubrir qué es lo que te hace feliz en unas vacaciones. Disfrutar es el mejor antídoto contra el estrés, así que haz tus planes cuidadosamente. Si no puedes decidir el tipo de vacaciones que deseas, una manera de hacerlo es pensar en el pasado y recordar la última vez que te la pasaste de maravilla. ¿Qué fue lo qué lo hizo tan espectacular? Es probable que tuviera que ver con experimentar algo nuevo o emocionante: una persona, un encuentro, una actividad. Lo que haya sido, tu estado mental fue probablemente la clave para que lo disfrutaras.

Estado mental

Fijar metas y expectativas reales tiene que estar en los asuntos más importantes de mi lista de cosas por hacer en vacaciones. Como escritora de viajes, sé bien que no puedes anticipar lo que podría pasar una vez que dejas la comodidad y familiaridad de tu casa; sin embargo, lo que marca la diferencia es la forma en que reaccionas ante lo inesperado. El estrés es algo que, o nos llevamos con nosotros, o lo dejamos atrás. Es tu decisión.

La Asociación de Agentes de Viajes Británicos frecuentemente recibe muchas quejas de los vacacionistas. Muchos viajeros creen que lo que ven en un folleto es lo que obtendrán; así que, la realidad es decepcionante de forma predecible. La clave está en tratar de dejar pasar las cosas que no están bajo nuestro control. Por ejemplo, se requiere ser una persona especial para sentir que perderse es una aventura. Muchas veces, no es el viaje lo que nos da ansias; es lo que llevamos con nosotros, desde preocupaciones monetarias hasta ansiedades sobre la salud.

Relaciones

Relaciones

Todos nos hemos estremecido al ver a parejas pelear durante las vacaciones. Sin embargo, los factores que desencadenan el estrés aumentan cuando pasas más tiempo del acostumbrado con un amigo o pareja. Trata de averiguar lo más posible sobre tu acompañante de vacaciones con antelación. Es posible que ellos deseen pasar tiempo practicando un deporte que tu odias, o que prefieran acostarse bajo el sol en lugar de explorar. Hay muchas horas que llenar cuando no estás trabajando; es posible que tengan que ponerse de acuerdo para darse espacio uno al otro y hacer lo que a cada quien le gusta. Por ejemplo, en una ocasión, invité a un vecino a viajar conmigo a Grecia. Mi plan era ir de una isla a otra; el de él, ir a antros y quedarse en cama hasta mediodía. A partir del segundo día, cada quien se fue por su lado…

Familias

Los niños pueden hacer que relajarnos sea difícil, ya que la labor de los padres no termina nunca; los niños pueden aburrirse, enojarse y cansarse en unas vacaciones. En especial, viajar con bebés o adolescentes requiere de mucha planeación y pensamiento. Lo que sea que hayas preparado, desde centros de juegos hasta emocionantes juegos de aventura, es posible que no se reciba con el entusiasmo que tú esperarías, pero no dejes que eso te deprima. Cuando escribí mi primer libro, Have Kids will Travel (Cómo viajar con niños), y llevé a mis hijos alrededor del mundo, me di cuenta que lo que más disfruté fue ver nuevos lugares desde su perspectiva, y no organizar todo en exceso.

Sabios consejos. Si todavía tienes problemas para tomarte la pastilla de la tranquilidad, ¿por qué no pruebas uno de nuestros favoritos spas citadinos?

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