Sophie Hastings viaja por el mundo para reportar sobre las ferias, festivales, bienales, nuevas galerías y puntos de encuentro de artistas que componen la escena artística internacional contemporánea. Fue residente de Hong Kong a mediados de la década de los 90 y ha estado siguiendo su transformación cultural desde entonces, culminando con la reciente llegada de Art Basel Hong Kong. He aquí su guía, desde un punto de vista local, a los lugares más atractivos para el arte en la isla

Hong Kong siempre ha sido la más cautivadora, hermosa, animosa y fílmica de las ciudades, con el Star Ferry navegando trabajosamente ida y vuelta al continente; con vistas exuberantes y vertiginosas desde la Cumbre y con desayunos de tortellinis gigantes y humeantes teteras en Wan Chai. A falta de un museo, teatro o una escena artística, Hong Kong carecía de un enfoque cultural y solo podía ofrecer las compras para llenar el vacío.

Como periodista joven, pude conocer un par de galerías locales pioneras, así como múltiples figuras clave de Hong Kong y, a lo largo de los años, gracias a ellos, la isla ha generado una escena artística capaz de competir con cualquiera de los más importantes centros artísticos del mundo, al tiempo que ha preservado su espíritu único. La llegada de Art Basel aporta infraestructura y conocimiento real a este territorio, tan maravillosamente idiosincrático y, la combinación de ambas cosas, es emocionante. No puedo dejar de regresar.

Art Basel ha sido reconocida por mucho tiempo como la feria de arte moderno y contemporáneo más prestigiosa del mundo pero, en estos días, con el enorme éxito de sus ferias hermanas en Hong Kong y Miami Beach, se ha convertido en un fenómeno global. El gigante suizo, una mezcla inimitable de conocimiento del mercado del arte, estímulo intelectual y glamur puro, atrae a los curadores, coleccionistas, directores de museos y propietarios de galerías más influyentes y poderosos, así como a celebridades, multimillonarios, fashionistas y cronistas sociales.

Hasta los artistas asisten a las ferias de Art Basel. Ya sea que se trate de Tracey y Damien disfrutando del Soho Beach House (Miami Beach), Jim Lambie mezclando música en una fiesta artística en un restaurante cantonés kitsch o el gurú del diseño, Stephen Bayley, discutiendo sobre arte y belleza con el artista de video crossdresser Ming Wong, las estrellas están presentes a pesar de que suelen evitar las ferias como si fueran una plaga.

Hong Kong es la sede ideal para una feria internacional de arte. Destilando encanto y personalidad, Hong Kong es una ciudad híbrida en la que el este se encuentra con el oeste, lo antiguo se encuentra con lo nuevo, la arquitectura art deco reside felizmente al lado del omnipresente neón de la ciudad y los mejores arquitectos del mundo son contratados para crear blancos espacios minimalistas cúbicos dentro de edificios emblemáticos. La galería local e institución de arte contemporáneo chino Hanart TZ comparte el histórico Peddar Building con los occidentales Gagosian, Simon Lee y Lehmann Maupin, así como con la extravagante hongkonesa Pearl Lam, cuya galería, que lleva su nombre, estimula el intercambio cultural entre Oriente y Occidente. A poca distancia, en el número 50 de Connaught Road, White Cube abrió su primer espacio fuera del Reino Unido, mientras que las imponentes vistas en la prestigiosa galería francesa Emmanuel Perrotin, que se encuentran en el décimo séptimo piso, amenazan con opacar el arte.

Con un sistema legal modelado en el británico, libertad de expresión e impuestos mínimos, Hong Kong es un excelente lugar para que la escena de arte mundial haga negocios. Sotheby’s abrió su avanzada galería de casi 1,400 m2 en 2012 y Christie’s realiza sus ventas de arte moderno asiático y chino en mayo para coincidir con la feria.

La propia escena artística de Hong Kong, considerada “la siguiente gran revelación“, definitivamente merece ser explorada. Los destinos clave son Para/Site Art Space, Spring Workshop, el Cattle Depot y M+ (el futuro museo de cultura visual de Hong Kong). El artista conceptual Stanley Wong, quien donó 36 obras a M+, dirige el bar lounge más de moda de la isla, The Pawn, en un edificio de departamentos que, alguna vez alojó a la célebre casa de empeño Woo Cheong, mientras que el coleccionista Sir David Tang cubre las paredes con arte en su exclusivo restaurante bar, el China Club, una exquisita evocación del Shanghái de la década de los años 30.

Tang abrió recientemente una tienda de estilo de vida, Tang Tang Tang Tang, en el primer piso, detrás de The Pawn, y el empresario hongkonés también es propietario de dos “fumoirs” (al estilo de La Habana en los años treinta con 300 tipos de puros) en el Pedder Building y el Mandarin Oriental Hotel. Para una cena del más alto nivel, puedes probar China Tang de Tang en el edificio Landmark o, si prefieres un dim sum fantástico a nivel de calle, puedes ir a Tai Ping Koon en Causeway Bay. El famoso horizonte urbano de Hong Kong se aprecia mejor desde el Star Ferry de la isla de Hong Kong a la península de Kowloon, mientras que el Stanley Market es grandioso por sus suvenires baratos y te sorprenderá la belleza de las playas que encontrarás en el camino.

Foto de MCH Messe Schweiz (Basel) AG

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