Dos veces al año, las capitales mundiales de la moda son anfitrionas de una serie de espectaculares desfiles de los diseñadores más importantes, y los más opulentos se llevan a cabo en París. La experta en moda María Espósito explica cómo pueden hacer los turistas para participar de esa magia en su guía para la Semana de la Moda de París

La moda es a París lo que el jazz a Nueva Orléans. Después de todo, es la ciudad que nos dio a Coco Chanel, Yves Saint Laurent y Christian Dior; es la cuna de la alta costura y el campo de entrenamiento para los futuros diseñadores de todo el mundo.

En febrero y en septiembre, la ciudad cobra vida de una manera única. La Semana de la Moda de París es el punto culminante de cuatro semanas de desfiles que se inician con la semana de Nueva York, seguida de cerca por las de Londres y Milán; en conjunto, esas semanas se conocen como el Mes de la Moda. Sin París, no tendríamos el esperado desfile de Chanel en el Grand Palais, que da cierre al Mes de la Moda, ni tendríamos el extravagante espectáculo de Louis Vuitton que lo hace todo más dramático. La ciudad se transforma: los fotógrafos forman un enjambre en las Tullerías, desesperados por lograr una toma de estilo urbano de, por ejemplo, Giovanna Battaglia y Anna Dello Russo de Vogue Japón mientras caminan del brazo rumbo al siguiente fabuloso desfile.

Mientras que Nueva York es refinada, Londres es excéntrica y Milán es todo elegancia, París sigue invocando el drama en toda su expresión. Y mientras la industria de la moda está trabajando a toda marcha, quienes visitan la ciudad pueden disfrutar de toda la diversión de este ajetreo sin una carga de responsabilidades. He aquí la manera de vivir y respirar la moda durante tu viaje a la Semana de la Moda…

Dónde comer y beber

Entre un elegante desfile y el siguiente, la pléyade de editores de moda, fotógrafos y personalidades influyentes de Internet de todo el mundo busca lugares tranquilos y poco llamativos en donde pueda tomarse un respiro. Y en esta ciudad siempre a la moda, nunca faltan lugares elegantes de bajo perfil. El Café Ruc, a unos pasos del Louvre, es el favorito de todos: su hamburguesa con queso es la cura de todos los males (la hamburguesas con queso pueden no parecer muy “de moda”, pero si te fijas de cerca verás que los meseros, enloquecedoramente atractivos, visten todos prendas de la Maison Martin Margiela en lugar de ropa de trabajo común).

A una corta distancia a pie, en la famosa Rue Saint Honoré, encontrarás Le Castiglione, el lugar de moda para cenar. Ubicado en la esquina de la Place Vendôme, exactamente frente a las Tullerías, su exquisita cocina francesa está entre las mejores de la ciudad. Después de un día de correr entre los interminables desfiles y los compromisos de prensa (algunos afortunados tienen un auto a su disposición, el resto de nosotros tenemos que caminar), un plato de carne con papas fritas es como tocar el cielo: ¿hay una mejor manera de reflexionar sobre la nueva temporada?

Incluso en el mundillo de la moda hace falta a veces tomarse una pausa. Para esto, hay que cruzar el Pont Neuf hasta la margen izquierda del río y Saint-Germain-des-Prés. Aquí encontrarás a los editores de moda europeos más importantes, acomodados dentro del Café de Flore, el famoso y tradicional café francés ubicado en el Boulevard Saint-Germain. (Nota: hay un gran número de pequeños y maravillosos restaurantes en esta área, así que, ya que estás aquí, vale la pena darte una vuelta por el lugar).

En dónde hospedarse

Naturalmente, también hay claros favoritos cuando se trata de hoteles. Le Bristol, en Rue du Faubourg Saint-Honoré, es el alojamiento preferido de los editores. Un hotel histórico de categoría, que ofrece hermosas vistas de la ciudad, sin mencionar su restaurante con tres estrellas Michelin y los espectaculares espacios para cenar al aire libre. No es necesario decir que está a unos cuantos minutos a pie de las boutiques más prestigiosas de la ciudad: encontrarás las tiendas de Hermès, Givenchy y Gucci a solo unos pasos.

En dónde comprar

Como los verdaderos amantes de París saben, la belleza de comprar en esta ciudad reside en sus posibilidades de elección. El Marais, uno de los distritos más de moda de la ciudad, tiene un sinnúmero de encantadoras boutiques independientes. Aquí encontrará a los integrantes más jóvenes del mundillo de la moda buscando tesoros. Desde tiendas de joyería exótica hasta diseñadores y galerías de arte en ascenso, esta área tiene un estilo que no puede encontrarse en ningún otro lugar. Quizá uno de sus secretos mejor guardados es Studio W, una tienda minúscula en donde se pueden encontrar prendas “clásicas” de Yves Saint Laurent y Courrèges, entre muchos otros tesoros. Aprovechando que está en París, no es mala idea llevarse un trozo de historia de la moda.

Y cómo ser retratado por un fotógrafo de estilos urbanos...

Naturalmente, lo que los fotógrafos de estilo urbano ansían capturar son estos hallazgos únicos, así como los diseños que se acaban de exhibir en las pasarelas y ya los lucen las personalidades del mundillo de la moda (los modelos “clásicos” de Courrèges son actualmente el punto máximo en la escala de valores de la moda). El fenómeno de los cazadores de estilos urbanos fue iniciado por el fotógrafo Bill Cunningham y está en la cima de su apogeo en París. Uno de los más talentosos seguidores de esta tendencia fue Tommy Ton, que ahora trabaja como fotógrafo de Style.com.

Una vez que hayas encontrado tu prenda “clásica” única, enfila hacia el Jardín de las Tullerías. Ve cerca de la hora de un desfile de Valentino (consejo de conocedores: puedes encontrar el programa en línea en modeaparis.com) para presenciar el espectáculo en toda su magnitud. Desde Clémence Poésy y Alexa Chung hasta Jennifer Lopez y Kim Kardashian, este es el mejor momento y lugar para disfrutar de lo mejor de la Semana de la Moda en París. Y quién sabe, quizá Bill Cunningham se fije en usted también.

Foto de Martine Doucet / Getty images

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