Las tendencias de viajes están orientándose cada vez más hacia las opciones ecológicas, con viajeros que buscan destinos que no solamente ofrecen belleza natural, sino que también son lugares con menos visitantes humanos. Estos viajeros buscan vacaciones que beneficien a la comunidad local y lugares en donde la conservación es una prioridad importante en la vida cotidiana, así como en el turismo. Estos cuatro destinos tienen estrategias que impulsan el ecoturismo y cada uno de ellos ofrece una gran combinación de ambiente de campo, una variedad de animales silvestres y opciones para el mínimo impacto ecológico, para deleite de todos los viajeros ecológicos del mundo.

Botsuana

Botswana

En lo que se refiere a los safaris y el turismo africano, algunos argumentan que Kenia y Sudáfrica brillan más que Botsuana. No obstante, Botsuana no es un lugar que deba hacerse a un lado, puesto que 70 por ciento del país está cubierto por el vasto desierto del Kalahari, que ofrece a los viajeros mucho espacio para aventuras en el campo y en el desierto, además de abundancia de vida silvestre. En el noroeste de Botsuana se encuentra un sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el Delta del Okavango, apropiadamente llamado el último Edén de África. El Delta del Okavango es el hogar de algunas de las especies del mundo en mayor peligro de extinción, como los guepardos, leones y rinocerontes, y 1601 especies de plantas alrededor del área. Botsuana tiene también la población de elefantes más grande del mundo, y todos dependen del Delta del Okavango para su supervivencia. Puesto que el país es un ecosistema sensible para muchas especies de plantas y animales, la Organización de Turismo de Botsuana implementó una “Estrategia de ecoturismo” nacional para asegurar que su vida silvestre, sus recursos naturales y su herencia cultural se protejan y conserven. El sistema ha servido para estimular al sector privado a adherirse a unas cuantas normas para brindar a los huéspedes una experiencia amigable con la ecología.

Para disfrutar la extensa vida silvestre natural de Botsuana, visita la Reserva de Caza de Chobe para observar animales en libertad: elefantes, felinos, perros silvestres africanos y ñus azules. Muchas empresas ofrecen excursiones guiadas y te conducen a través del campo para una experiencia silvestre inmaculada verdaderamente fuera de lo común. Disfruta la experiencia de un recorrido guiado por el Khama Rhino Sanctuary o conduce tú mismo a través de la Reserva de Caza del Kalahari Central. Hay disponibles opciones sustentables y ecológicas, para que los viajeros se sumerjan en todo lo que el país tiene para ofrecer. Se insta a los visitantes a pagar en la moneda local, la pula de Botsuana (BWP), puesto que las ubicaciones remotas tienen un acceso electrónico limitado.

Seychelles

Seychelles

Más allá de las playas de arena blanca como talco, las islas tropicales y los jardines naturales, más de 35 000 hectáreas (86 400 acres) de este archipiélago en la costa este de África se clasifican como parte de dos sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el Atolón Aldabra y la Reserva Natural del Valle de Mai (Valle de Mayo). Con una urbanización mínima y pocos caminos, angostos y empinados, los recursos naturales y la vida silvestre están bien protegidos aquí. Naturalmente, ayuda que los residentes locales utilizan bicicletas como una forma popular de transporte y tienen la conservación integrada en su vida cotidiana, y muchos viajeros respetuosamente incorporan esta actitud al visitar las islas. Muchas de las islas Seychelles tienen reglas estrictas regulando cómo interactúan las personas con los ecosistemas naturales, y algunos virtualmente no han sido tocados jamás por el hombre.

Pasea en bicicleta alrededor de la isla de La Digue o da un paseo en una carreta de bueyes, que todavía reina como una de las formas más utilizadas de transporte en La Digue. Bucea con snorkel frente a la playa Anse Lazio de la Isla de Praslin (foto de arriba), en donde puedes observar vida marina única y magnífica en sus hábitats naturales. Zambúllete en el parque nacional marino de Anse Petite Cour mientras estás también en la isla, en donde los deportes y actividades acuáticas motorizadas están prohibidos, y sumérgete en la biodiversidad del paisaje del jardín natural del Valle de Mayo, con una excursión a lo largo de los caminos designados. Rema en SUP (tablas de surf con remos) desde la playa de Port Launay en la isla de Mahé o simplemente siéntate y mira los tiburones ballena a la distancia. Encontrarás el Atolón Aldabra en la parte suroeste del archipiélago Seychelles, el hogar de la población de tortugas gigantes más grande del mundo. Si el “turismo con voluntariado ecológico” es lo que deseas, busca oportunidades para trabajar como voluntario con organizaciones que ayudan con la obtención de datos sobre las tortugas terrestres, las tortugas acuáticas que anidan ahí y otras especies marinas en Seychelles.

Las Islas Galápagos

Las Islas Galpagos

Las Islas Galápagos son un archipiélago formado por 19 grandes islas, ubicadas en la convergencia de tres corrientes oceánicas, lo que lo hace uno de los ecosistemas más exclusivos del mundo. Un impresionante 97 por ciento de las Galápagos ha sido declarado parque nacional, rodeado también con la Reserva Marina de las Galápagos, lo que restringe el tres por ciento restante para villas rurales para los humanos. Bien protegidas y con pocos depredadores naturales, las islas han mantenido un ambiente saludable para la vida silvestre. Muchos de los animales están tan cómodos aquí que gustosamente interactúan con los humanos, nadando junto con ellos en el océano o permitiendo a las personas acercarse a ellos en tierra. La diversidad de las Islas Galápagos permite un amplio rango de especies, desde las iguanas marinas, focas, pingüinos y muchas subespecies de pinzones hasta los cactus gigantes y otras plantas endémicas. Cada isla es única y ofrece sitios de roca volcánica o densos bosques, lo que permite que tengas más de una experiencia impresionante durante tus vacaciones.

El ecoturismo en las Islas Galápagos asegura que haya baja densidad de turistas, puesto que los viajes están muy restringidos y requieren visitas guiadas en la mayor parte de las islas. Todas las personas involucradas en el turismo de las Islas Galápagos buscan proteger el medio ambiente lo más posible, y muchas de las utilidades obtenidas regresan a la protección del ambiente. Al visitar las islas, asegúrate de mantenerte en senderos especificados y no lleves ninguna comida a las islas deshabitadas ni intentes alimentar o tocar ningún animal. Toma una excursión guiada en una embarcación pequeña para experimentar lo mejor de las islas, admirando la vida marina durante el trayecto, o súbete a un yate-vivienda para bucear entre tiburones, corales y peces. El buceo con snorkel se ofrece también en muchas de las islas. Si el agua no es lo que te gusta, opta en cambio por una excursión guiada de senderismo sobre lava solidificada (foto de arriba) o hacia el interior, en donde hay una vasta vegetación. Hay mucho qué hacer y ver aquí, lo que te permite absorber la belleza del medio ambiente mientras generas un impacto humano limitado.

Islandia

Islandia

Siendo el mayor productor de energía ecológica del mundo, el compromiso de Islandia con la conservación ambiental no puede negarse. Obtiene su energía de recursos hidráulicos y geotérmicos para suministrar 100 por ciento de la electricidad del país y un increíble 85 por ciento de todas las fuentes de energía primarias; y la dependencia de Islandia en los recursos renovables posiblemente continuará durante muchos años en el futuro. Como tal, Islandia se enorgullece de ser el líder mundial de control de la contaminación, con su compromiso admirable de conservación de la naturaleza y un gobierno que coopera para hacer de Islandia un destino ecológico evidente y atractivo. Islandia tiene una densidad poblacional pequeña, fuentes de agua pura, ciudadanos conscientes de la ecología, y turismo que sirve para mejorar en lugar de destruir la tierra, lo que asegura que este país esté kilómetros por delante en lo que respecta a la sustentabilidad.

Visita la mundialmente famosa Laguna Azul (foto de arriba), un spa geotérmico natural aproximadamente a una hora de distancia de Reikiavik, para tener la más exclusiva experiencia de relajamiento, o atrévete a acompañar a los guías de montaña de Islandia para escalar sobre el hielo. Da un paseo a caballo por el campo, y no olvides admirar las espectaculares, largas y gruesas crines de los ponis de Islandia. Mientras estás paseando y disfrutando los exteriores, opta por una experiencia de senderismo en montaña para tratar de avistar la elusiva zorra del ártico o un rebaño de renos, o dirígete a la costa para avistar ballenas. Si prefieres pasear en vehículo en lugar de caminar, los guías locales ofrecen también recorridos en motos para nieve por los glaciares de Islandia y los paisajes naturales deshabitados del interior del país. Si la temperatura no te asusta, ve a zambullirte en el lago cristalino Thingvallavatn para echar un vistazo exclusivo a la corteza terrestre que está abajo; es decir, la cadena montañosa submarina de la cresta del Atlántico medio. Y naturalmente, cometerías un error si te pierdes el espectáculo de la Aurora Boreal, así que asegúrate de mantener los ojos abiertos y mirar al cielo en las noches claras.

Tómate unas vacaciones que ofrezcan actividades ecológicas y celebren las maravillas naturales que el mundo tiene para ofrecer. Para aventuras puras y sin adulteración, busca tus fechas y reserva tus vacaciones aquí

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